Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga será hecho.

Por: Pastor Enrique Torra

Hablar la palabras de fe, es decir, hablar en grande y pensar en grandes son dos hábitos que usted y yo debemos formar con el fin de alcanzar las cosas grandes que Dios ya ha provisto para que las disfrutemos en esta vida. 

Los pensamientos de Dios para nosotros son de bienestar. Dele gracias a Dios en oración por el privilegio que usted tiene de poder escoger lo que quiere en la vida. 

Haga esta oración: “Padre, te doy gracias en el nombre de Jesús por el derecho que tengo de escoger mis pensamientos. 

Escojo pensar en grande. Escojo pensar en que seré un millonario. Te doy gracias porque tú me das el poder de hacer las riquezas conforme a Deuteronomio 8:18. 

Yo sé que aunque vengan dificultades en el camino, Tú estás conmigo, yo no estoy solo. Te doy gracias porque Tu bendición es la que enriquece y no añade tristeza con ella. Encomiendo mi vida en tus manos. En el nombre de Jesús, Amén.

Estos primeros dos hábitos deben ir formándose en usted antes de continuar el Programa de Libertad Financiera. Asegúrese de que estos hábitos entren bien en su espíritu primero; luego podrá añadir nuevos conceptos mientras continúa practicándolos.

No se engañe así mismo, una simple lectura no significa que posee el poder o autoridad para realizar su propósito. Ensaye otra vez. Ponga en práctica diariamente lo que ha estado aprendiendo. 

Repita esta oración: “Padre, te doy gracias con todo mi corazón, porque me has dado en Cristo el derecho a escoger entre la escasez y la abundancia, entre la pobreza y la riqueza, entre la muerte y la vida. 

Gracias porque he podido comprender este derecho divino por Tu gracia. Te alabo Señor y te doy la gloria por todo aquello que recibo de Ti. Tú eres el Señor sobre todas las cosas y yo lo proclamo así en el nombre de Jesús, Amén.

Renueve su mente por la Palabra de Dios, cambie su vocabulario, hable en grande, piense en grande y recibirá cosas grandes de parte de Dios. Recuerde: ¡Dios es muy grande!

Declare la Palabra de Dios: “Seremos saciados del bien de tu casa” Salmo 65:4; “El Señor es mi pastor; nada me faltará” Salmo 23:1; “Los leoncillos necesitan y tienen hambre; pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien”. Salmo 34:10; “Bendito el Señor; cada día nos colma de sus beneficios el Dios de nuestra salvación” Salmo 68:19; “Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad” Salmo 84:11; “Los sacó con plata y oro; y no hubo en sus tribus enfermo” Salmo 105:37; “Envió su Palabra, y los sanó, y los libro de su ruina” Salmo 107:20; “Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita. Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre” Salmo 112:2-3; “Los cielos son los cielos de Jehová; y ha dado la tierra a los hijos de los hombres”. Salmo 115:16; “Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, porque Jehová te ha hecho bien”. Salmo 116:7.

Recuerde: La Palabra de Dios es íntegra, y no vuelve vacía. No deje de declararla, de esa manera la activa a su favor. ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

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