El diablo es un adversario, un enemigo feroz que busca a quien devorar porque esa es su naturaleza, ya que él es el mismo devorador que menciona la Biblia en Malaquías 3:11 y 1 Pedro 5:8

Por Apóstol Torra

Satanás nunca se sacia, siempre tiene hambre, siempre quiere devorar. Esa es su única razón de ser, y no sabe hacer ninguna otra cosa sino robar, matar y destruir. Juan 10:10

¿Por qué no devora a los cristianos verdaderos? ¿Por qué no mata, enferma o arruina a toda la iglesia de Cristo en el mundo?

Simplemente porque no puede. No es que le falte el hambre o los deseos, sino que le falta poder, debido a que Dios ha colocado un vallado, una cerca, una muralla invisible pero impenetrable alrededor de sus hijos.

La desobediencia a los principios divinos hace que la muralla se agriete. Satanás no puede destruirla desde afuera; pero espera que usted desobedezca y que rompa la cerca desde adentro.

Pero no puede existir alguien tan ignorante como para hacer algo así.

El Padre de amor nos colocó en este planeta y a nuestro alrededor edificó un vallado invisible pero eficaz construido con su Palabra inmutable y la poderosa Sangre de nuestro amado redentor Jesús. Es un vallado hecho con maravillosas promesas y con mandatos fáciles de cumplir.

Él nos advierte que al otro lado del vallado hay alguien tan peligroso como un león. Alguien que ruge de hambre porque desea devorar las almas de los seres humanos, enfermar sus cuerpos y destruir sus posesiones.

Nadie en sus cinco sentidos va a querer hacer portillo en esa muralla. Nadie sensato va a querer quebrantar los principios de que está hecho el vallado, pues sabe que, de hacerlo, estaría preparando un lugar para que entre el devorador. Eclesiastés 10:8 dice: “al que aportillare el vallado le morderá la serpiente”.

La serpiente es un símbolo de satanás. Él no puede cruzar el vallado a menos que usted le abra algún portillo. Y eso no va a ocurrir nunca porque usted va a obedecer los principios de la Palabra de Dios que hemos venido enseñando. Si usted se mantiene fiel a la Palabra de Dios, el diablo seguirá rugiendo hasta que se desmaye, pero a usted no lo dañara ni devorará sus posesiones.

La serpiente no va a morder nuestras almas, el devorador busca destruir nuestra prosperidad y el que ruge como un león no va a destrozar nuestra familia porque Dios ha levantado vallado a nuestro alrededor.

Hoy usted puede comenzar a coser el saco roto de la desobediencia y a la vez usted puede comenzar a reparar los portillos que la ignorancia, el temor y la avaricia abrieron en su vida en los años pasados.

Ahora usted tiene una palabra rehema de Dios, aprópiese de ella. “Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huero de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan, y serás llamado restaurador de portillos”.

Este es el día de tomar las decisiones pertinentes, no espere más, comience a obedecer a la Palabra de Dios, honre al Señor con sus bienes, con las primicias de todos sus frutos y sus lagares rebosarán hasta reventar. Este es el mandato de Dios: “Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto” Proverbios 3:9-10; “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos”. Malaquías 3:10-11. ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO

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