“La bendición de Jehová en la que enriquece, y no añade tristeza con ella”. Proverbios 10:22

Apunte Pastoral Domingo 20 Enero 2020 – Apóstol Enrique Torra

Erradique la pobreza de su mente y de su espíritu. Posiblemente usted ha sufrido los embates de la pobreza en el pasado. Puede ser que esté agobiado, desanimado, perturbado, deprimido y confundido. Pero eso no tiene que continuar así. Aún si usted nació pobre y vivió pobre en los primeros años de su vida, usted puede cambiar todo eso si se lo propone.

Muchas personas que ahora son famosos, también pasaron por esas dificultades en la vida: Onasis, el famoso multimillonario magnate de los barcos, vino a América de polizonte en uno de ellos porque no tenía con que pagar su pasaje. Llegó a los Estados Unidos sin dinero, sin fama, sin conexiones. Pero llegó con un sueño y con una meta, volverse rico.
Harrison Ford llegó a Hollywood en las peores condiciones, pero llegó con deseos de hacer películas. Al principio trabajó como carpintero, pintor, plomero y otras cosas. Pero no se desanimó y luchó con paciencia y con fe hasta que logró sus primeros papeles como artista de segunda. Luego llegó la bendición y logró mejores papeles hasta convertirse en millonario. En una entrevista que le hicieron dijo: “Doy gracias a Dios que me abrió las puertas para llegar a donde he llegado”.

Observe en todos los campos del saber de la humanidad. Los deportes, las empresas, la música, la pintura, la política, el cine, la agricultura, la tecnología, sea lo que sea tienen pruebas de personas que operaron con la fe en las riquezas y las alcanzaron.
El secreto de todos ellos fue erradicar de la mente y del espíritus la pobreza. Pobre es sólo aquel que cree en la pobreza, que la exalta, que la retiene como si fuera su destino.

Un hombre llevaba a sus espaldas un enorme saco de desperdicios que había recogido como suelen hacer los que viven en las calles. Iba de regreso a su guarida de compañeros miserables por la misma condición. Otro hombre que viajaba en su hermosa camioneta de último modelo se detuvo y le dijo que podía montarse en la parte trasera. Al poco tiempo de estarlo llevando en la camioneta observó que el hombre continuaba cargando el enorme saco lleno de basura sobre sus espaldas mientras viajaba cómodamente en la camioneta.

Entonces el dueño de la misma le dijo: “Hombre no tiene que continuar cargando su saco todo el viaje. Cuando le di la oportunidad de ir en la camioneta tan bien le di la oportunidad de quitarse la carga”.
Usted también tiene que soltar el saco de la pobreza de la mente y de su espíritu primero, para que pueda disfrutar de las riquezas que su Padre Dios ha creado.

Aún si usted fracasó en los negocios anteriormente, no crea que el fracaso es su destino. El señor Hersheys fracasó en siete negocios antes de probar con los besos de chocolates. Entonces se volvió millonario.

J. C. Penney fracasó varias veces antes de comenzar sus tiendas por departamentos. Tomás Alba Edison explotó más de dos mil bombillas en aparente fracaso por intentar o crear el tubo correcto para iluminar en la oscuridad. Pero cada fracaso lo animó más para seguir hacia delante con sus propósitos.

Erradique la pobreza, erradique el fracaso de su mente y de su corazón. Véalos como oportunidades para aprender una lección y luego despídalos para siempre.

El fracaso y la derrota no existe para aquellos que confían en Dios.

Los que crucificaron al Señor pensaron que tanto como El, como su nacimiento habían fracasado. Pero el Señor siempre declaró, “¡Yo Resucitaré!”. La muerte no era el final de su carrera. El pudo ver más allá de la muerte y por eso la venció. Usted también puede mirar más allá de la pobreza, el fracaso, la enfermedad, el dolor y la miseria. Usted puede ver las riquezas como el destino que Dios tiene para usted.
ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

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