“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: Regocijaos. Vuestra gentileza sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Filipenses 4:4-7

Comience y termine toda oración con gratitud. Si usted realmente cree que las riquezas le pertenecen por derecho propio, por ser un hijo de Dios y por saber que Dios desea que usted tenga y disfrute de ellas, entonces sea agradecido.

Cada vez que usted da gracias, usted fortalece su fe, su paciencia y su visión de las riquezas. El Señor Jesucristo tomó los pocos panes y los peces que aquel niño le dio y los presentó al Padre dando gracias. Juan 6:1-13

¿Se imagina usted? Había una multitud de más de cinco mil hombres y mujeres esperando que el Señor les diera de comer. Y ahora Él sólo tenía en sus manos el pequeño almuerzo de aquel niño.

El Señor sabía operar las leyes de las riquezas y la prosperidad. Fue por ello que lo primero que hizo fue comenzar a dar gracias al Padre por su provisión.

Su acción de gracias es milagrosa. Busque en todo tiempo algo en lo cual usted pueda expresar su gratitud.

Se cuenta lo que le ocurrió a un cristiano que se pasaba dándole gracias a Dios, su compañero se propuso avergonzarlo diciéndole: “Oye Juan, anoche tuve un sueño contigo”. Juan que sabía que su compañero de trabajo siempre estaba en contra suya quiso aprovechar la oportunidad para tener una mejor relación con él y le respondió: “gracias a Dios porque eso significa que te interesas por mí”.

El compañero le dijo: Bueno, no creo que sea motivo de agradecimiento, ya que soñé que te habías muerto”. Juan le respondió: Bueno, ya tú sabes lo que dice la Escritura, el morir es ganancia, así que gracias a Dios por eso. Su compañero, ya sumamente molesto de que Juan fuera tan agradecido le dijo: No debes dar gracias porque soñé que te moriste y te fuiste al infierno.

Entonces Juan con mayor prontitud comenzó a decir: Gracias Señor, gracias Señor. Su compañero le increpó diciendo: “¿Como es que tú puedes ser tan hipócrita y estés dando gracias a Dios por irte para el infierno?”

Entonces Juan le dijo: Yo no doy gracias a Dios por irme para el infierno, yo doy gracias a Dios porque todo fue un sueño.

Como podemos ver, el agradecimiento nos elevará por encima de todas las condiciones negativas y nos hará ricos. La persona agradecida es alegre, simpática, amable, virtuosa, bondadosa, caritativa, complacida, tranquila, segura en sí misma. Es invencible. Siempre tiene una respuesta positiva a flor de labios. 

El rey David practicó el ser agradecido con Dios independientemente de las circunstancias que lo rodearon; él no sólo fue agradecido cuando las cosas se mostraban a su favor. El día que su vida corría peligro -pudo morir ese día-, él estaba delante de su enemigo, el enemigo de su pueblo Israel y fue bajo esas circunstancias que  declaró: “Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca. En Jehová se gloriará mi alma; lo oirán los mansos y se alegrarán”. Salmo 34:1-2; “Dad gracias a Dios en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. 1 Tesalonicenses 5:18

Sea agradecido y usted será rico. No habrá imposibles para usted en todo lo que emprenda, ya que usted cuenta con la ayuda de Dios y lo demuestra en su gratitud. 

“Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Filipenses 4:6-7 ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

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