“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”. Mateo 7:7-8

Apunte Pastoral Domingo 1 Diciembre de 2019 – Apóstol Enrique Torra

USTED PUEDE SER UN EMPRESARIO, UN COMERCIANTE O UN INVERSIONISTA.

Cuando Dios nos creó, nos hizo a Su imagen y conforme a Su semejanza Génesis 1:26, Él nos hizo capaces e ilimitados y con la plena autoridad para regir el universo en Su representación. 

Con la ayuda de nuestro Padre Dios, podemos cambiar nuestro entorno, es decir, las circunstancias y el ambiente dominante e influyente en nuestras vidas.

Si lo que estamos viviendo no nos satisface, podemos darle un giro a nuestra vida y enfocarnos en el propósito Eterno por el cual Dios nos creó. Dios nos dio Su habilidad para escoger lo que queramos ser, hacer y tener en la vida. Lo podemos lograr con la ayuda de nuestro Padre que vive en nuestros cuerpos. Con Dios obrando en nosotros, imposible fracasar.

Nuestra historia está llena de los nombres de aquellas personas que se atrevieron a hacer las pequeñas cosas, pero trascendentes y cambiaron el rumbo de sus vidas. Ellos creyeron que con Dios lo podían lograr, y lo lograron.

El coronel Sanders, luego de retirarse, habló con su esposa para comenzar un pequeño negocio. Con su primer cheque del Seguro Social compró dos ollas de presión y en una esquina de la calle comenzó a cocinar sus pollos. Al poco tiempo la fila de autos era tan grande que tuvo que alquilar un local. Luego vinieron otros empresarios y le ofrecieron ayuda para desarrollar una cadena de franquicias con su receta. Al cabo de unos años se volvió multimillonario. Hoy día los “Kentucky Fried Chicken” están por todas partes. 

Una señora cubana en cierta ocasión vino al pastor de una iglesia en Puerto Rico con una ofrenda de varios miles de dólares para ayudar a la obra del Señor. Ella le contó al pastor que vivía agradecida con Dios por el milagro de sus riquezas. Le contó que cuando salió de Cuba lo perdió todo a causa del régimen del gobierno cubano.

Al llegar a Puerto Rico se encontró con su peor condición espiritual, emocional y financiera. Ella no creía que pudiera levantarse de aquella situación. Un día escuchó la Palabra de Dios tocante a la prosperidad financiera.

Luego alguien le regaló una Biblia y comenzó a leerla; aunque ella había sido religiosa en su país, nunca había leído la Biblia. En la Biblia encontró un texto que dice: “Para el que cree, todo le es posible” Marcos 9:23; luego leyó otro que dice: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falte conforme a sus riquezas en gloria”. Filipenses 4:19

Estas palabras la convencieron tanto que decidió ir a compartirlas con otras personas que estaban más o menos en la misma situación. A una de las personas le agradó tanto lo que leía como a ella y le pidió que le vendiera su Biblia. La mujer accedió y le pidió una cantidad de dinero que le sirvió para ir a comer y a comprar otra Biblia. Comenzó a ir por las casas de otras personas y ofrecerles la venta de su Biblia, hasta que poco a poco reunió suficiente dinero para montar otro negocio.

Entonces comenzó a regalar Biblias con la compra de otras mercancías que vendía. En resumen la señora se volvió rica y todo fue gracias a creer la Palabra de Dios y a ponerla en práctica. Lo que sucedió fue que las Sagradas Escrituras le impartió la fe que ella necesitaba para salir de su propia miseria mental y espiritual.

La persona pobre es aquella que tiene pensamientos pobres. La que no pide con fe para recibir. La que no busca con fe de que va a hallar. La que llama sin la fe de que se abrirá. 

La Santa Biblia es la revelación de los pensamientos de Dios para nosotros. La Palabra es tan eficaz que funciona en cualquier persona que se disponga a creerla, declararla y practicarla sin importar su condición cultural, espiritual ni su genero. Si Dios lo hizo con otras personas, lo hará también con usted. ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

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